{i1:1} 1. DEVASTACIÓN DE LA LANGOSTA; EL «DÍA DE JEHOVÁ» (1.1—2.2a) Profecía de la devastación del país {1:1} Palabra de Jehová que vino a Joel hijo de Petuel., {1:2} «Oíd esto, ancianos, y escuchad, todos los moradores de la tierra. ¿Ha acontecido algo semejante en vuestros días o en los días de vuestros padres? {1:3} De esto contaréis a vuestros hijos, y vuestros hijos a sus hijos, y sus hijos a la siguiente generación. {1:4} Lo que dejó la oruga se lo comió el saltón; lo que dejó el saltón se lo comió el revoltón; y la langosta se comió lo que el revoltón había dejado. {1:5} »Despertad, borrachos, y llorad; gemid, todos los que bebéis vino, porque el vino se os ha quitado de vuestra boca. {1:6} Porque un pueblo fuerte e innumerable subió a mi tierra; sus dientes son dientes de león, y sus muelas, muelas de león. {1:7} Asoló mi vid y descortezó mi higuera; del todo la desnudó y derribó; sus ramas quedaron blancas. {1:8} »Llora tú, como joven vestida de ropas ásperas por el marido de su juventud. {1:9} Desapareció de la casa de Jehová la ofrenda y la libación; los sacerdotes ministros de Jehová están de duelo. {1:10} El campo está asolado y se enlutó la tierra, porque el trigo fue destruido, el mosto está pasado y se perdió el aceite. {1:11} »Confundíos, labradores; gemid, viñadores, por el trigo y la cebada, porque se perdió la mies del campo. {1:12} La vid está seca y pereció la higuera; también el granado, la palmera y el manzano: Todos los árboles del campo se secaron. Y así se extinguió el gozo de los hijos de los hombres. {1:13} »Vestíos de luto y lamentad, sacerdotes; gemid, ministros del altar; venid, dormid con ropas ásperas, ministros de mi Dios; porque quitada es de la casa de vuestro Dios la ofrenda y la libación. {1:14} Proclamad ayuno, convocad asamblea, congregad a los ancianos y a todos los moradores de la tierra en la casa de Jehová, vuestro Dios, y clamad a Jehová. {1:15} »¡Ay del día!, porque cercano está el día de Jehová; vendrá como destrucción de parte del Todopoderoso. {1:16} ¿No fue arrebatado el alimento de delante de nuestros ojos, la alegría y el placer de la casa de nuestro Dios? {1:17} El grano se pudrió debajo de los terrones; los graneros fueron asolados y los silos destruidos porque se había secado el trigo. {1:18} ¡Cómo gemían las bestias! ¡Cuán turbados andaban los hatos de los bueyes, porque no tenían pastos! Y fueron también asolados los rebaños de las ovejas. {1:19} »A ti, Jehová, clamaré; porque el fuego consumió los pastos del desierto, la llama abrasó los árboles del campo. {1:20} Las bestias del campo bramarán también a ti, pues se secaron los arroyos de las aguas, y el fuego consumió las praderas del desierto. {2:1} »Tocad la trompeta en Sión y dad la alarma en mi santo monte. Tiemblen todos cuantos moran en la tierra, porque viene el día de Jehová, porque está cercano: {2:2} día de tinieblas y de oscuridad, día de nube y de sombra.» «Como sobre los montes se extiende el alba, así vendrá un pueblo grande y fuerte; semejante a él no lo hubo jamás, ni después de él lo habrá en los años de muchas generaciones. {i2:3} 2. NUEVO ANUNCIO DEL «DÍA DE JEHOVÁ» (2.2b-11) {2:3} »Delante de él consumirá el fuego; detrás de él abrasará la llama. Como el huerto del Edén será la tierra delante de él, y detrás de él como desierto asolado; nadie habrá que de él escape. {2:4} Su aspecto, como aspecto de caballos, y como gente de a caballo correrán. {2:5} Como estruendo de carros saltarán sobre las cumbres de los montes; como sonido de llama de fuego que consume hojarascas, como pueblo fuerte dispuesto para la batalla. {2:6} Delante de él temerán los pueblos; se pondrán pálidos todos los semblantes. {2:7} Como valientes correrán, como hombres de guerra escalarán el muro; cada cual marchará por su camino y no torcerá su rumbo. {2:8} Nadie empujará a su compañero, cada uno irá por su carrera; y aun cayendo sobre la espada no se herirán. {2:9} Irán por la ciudad, correrán por el muro, subirán por las casas, entrarán por las ventanas a manera de ladrones. {2:10} »Delante de él temblará la tierra y se estremecerán los cielos; el sol y la luna se oscurecerán, y las estrellas perderán su resplandor. {2:11} Y Jehová dará su orden delante de su ejército, porque muy grande es su campamento y fuerte es el que ejecuta su orden; porque grande es el día de Jehová y muy terrible. ¿Quién podrá soportarlo? {i2:12} 3. LA MISERICORDIA DE JEHOVÁ (2.12-27) {2:12} »Ahora, pues, dice Jehová, convertíos ahora a mí con todo vuestro corazón, con ayuno, llanto y lamento. {2:13} Rasgad vuestro corazón y no vuestros vestidos, y convertíos a Jehová, vuestro Dios; porque es misericordioso y clemente, tardo para la ira y grande en misericordia, y se duele del castigo. {2:14} ¡Quién sabe si volverá, se arrepentirá y dejará bendición tras sí; esto es, ofrenda y libación para Jehová, vuestro Dios! {2:15} ¡Tocad trompeta en Sión, proclamad ayuno, convocad asamblea, {2:16} reunid al pueblo, santificad la reunión, juntad a los ancianos, congregad a los niños, aun a los que maman, y salga de su alcoba el novio y de su lecho nupcial la novia! {2:17} Entre la entrada y el altar lloren los sacerdotes ministros de Jehová, y digan: “Perdona, Jehová, a tu pueblo, y no entregues al oprobio tu heredad para que no la dominen las naciones. ¿Por qué han de decir entre los pueblos: ‘Dónde está su Dios’?” {2:18} »Y Jehová, solícito por su tierra, perdonará a su pueblo. {2:19} Responderá Jehová y dirá a su pueblo: Yo os envío pan, mosto y aceite, y seréis saciados de ellos; y nunca más os pondré en oprobio entre las naciones. {2:20} Haré alejar de vosotros al del norte, y lo echaré en tierra seca y desierta: su faz hacia el mar oriental, y su final hacia al mar occidental. Exhalará su hedor y subirá su pudrición, porque hizo grandes cosas. {2:21} »Tierra, no temas; alégrate y gózate, porque Jehová hará grandes cosas. {2:22} Animales del campo, no temáis, porque los pastos del desierto reverdecerán y los árboles llevarán su fruto; la higuera y la vid darán sus frutos. {2:23} Vosotros también, hijos de Sión, alegraos y gozaos en Jehová, vuestro Dios; porque os ha dado la primera lluvia a su tiempo, y hará descender sobre vosotros lluvia temprana y tardía, como al principio. {2:24} Las eras se llenarán de trigo y los lagares rebosarán de vino y aceite. {2:25} »Yo os restituiré los años que comió la oruga, el saltón, el revoltón y la langosta, mi gran ejército que envié contra vosotros. {2:26} Comeréis hasta saciaros, y alabaréis el nombre de Jehová, vuestro Dios, el cual hizo maravillas con vosotros; y nunca jamás será mi pueblo avergonzado. {2:27} Conoceréis que en medio de Israel estoy yo, y que yo soy Jehová, vuestro Dios, y no hay otro; y mi pueblo nunca jamás será avergonzado. {i2:28} 4. DERRAMAMIENTO DEL ESPÍRITU DE DIOS (2.28-32) {2:28} »Después de esto derramaré mi espíritu sobre todo ser humano, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones. {2:29} También sobre los siervos y las siervas derramaré mi espíritu en aquellos días. {2:30} Haré prodigios en el cielo y en la tierra, sangre, fuego y columnas de humo. {2:31} El sol se convertirá en tinieblas y la luna en sangre, antes que venga el día, grande y espantoso, de Jehová. {2:32} Y todo aquel que invoque el nombre de Jehová, será salvo; porque en el monte Sión y en Jerusalén habrá salvación, como ha dicho Jehová, y entre el resto al cual él habrá llamado. {i3:1} 5. JUICIO DE JEHOVÁ SOBRE LAS NACIONES (3.1-16) {3:1} »Ciertamente en aquellos días, en aquel tiempo en que haré volver la cautividad de Judá y de Jerusalén, {3:2} reuniré a todas las naciones y las haré descender al valle de Josafat; allí entraré en juicio con ellas a causa de mi pueblo, de Israel, mi heredad, al cual ellas esparcieron entre las naciones, y repartieron mi tierra. {3:3} »Echaron suertes sobre mi pueblo, cambiaron los niños por una ramera y vendieron las niñas por vino para beber. {3:4} »¿Qué tengo yo con vosotras, Tiro y Sidón, y con todo el territorio de Filistea? ¿Queréis vengaros de mí? Y si de mí os vengáis, bien pronto haré yo recaer la paga sobre vuestra cabeza. {3:5} Porque os habéis llevado mi plata y mi oro, y mis cosas preciosas y hermosas metisteis en vuestros templos; {3:6} y vendisteis los hijos de Judá y los hijos de Jerusalén a los hijos de los griegos, para alejarlos de su tierra. {3:7} Yo los levantaré del lugar donde los vendisteis y volveré vuestra paga sobre vuestra cabeza; {3:8} venderé vuestros hijos y vuestras hijas a los hijos de Judá, y ellos los venderán a los sabeos, nación lejana; porque Jehová ha hablado. {3:9} »¡Proclamad esto entre las naciones, proclamad guerra, despertad a los valientes! ¡Acérquense, vengan todos los hombres de guerra! {3:10} Forjad espadas de vuestros azadones, lanzas de vuestras hoces y diga el débil: “¡Fuerte soy!” {3:11} Juntaos y venid, naciones todas de alrededor, y congregaos. ¡Haz venir allí, Jehová, a tus fuertes! {3:12} Despiértense las naciones y suban al valle de Josafat, porque allí me sentaré para juzgar a todas las naciones de alrededor. {3:13} Meted la hoz, porque la mies está ya madura. Venid, descended, porque el lagar está lleno y rebosan las cubas; porque mucha es la maldad de ellos. {3:14} Muchos pueblos en el valle de la Decisión; porque cercano está el día de Jehová en el valle de la Decisión. {3:15} »El sol y la luna se oscurecerán, y las estrellas perderán su resplandor. {i3:16} 6. LIBERACIÓN DE JUDÁ (3.16-21) {3:16} »Jehová rugirá desde Sión, dará su voz desde Jerusalén y temblarán los cielos y la tierra; pero Jehová será la esperanza de su pueblo, la fortaleza de los hijos de Israel. {3:17} Entonces conoceréis que yo soy Jehová, vuestro Dios, que habito en Sión, mi santo monte. Jerusalén será santa y extraños no pasarán más por ella. {3:18} »Sucederá en aquel tiempo, que los montes destilarán mosto, de los collados fluirá leche y por todos los arroyos de Judá correrán las aguas. Saldrá una fuente de la casa de Jehová y regará el valle de Sitim. {3:19} Egipto será destruido y Edom será vuelto en desierto asolado, a causa de la injuria hecha a los hijos de Judá; porque derramaron en su tierra sangre inocente. {3:20} Pero Judá será habitada para siempre, y Jerusalén por generación y generación. {3:21} Yo limpiaré la sangre de los que no había limpiado. Y Jehová morará en Sión.»